
Dime si después de todo
seguí siendo perfecta
si no me arruiné al buscarte tanto
al empeñar mi sensatez
por una de tus líneas,
por algún matiz de tu voz.
Y que te busco en sueños
en la claridad y en mis pecados;
en el vórtice de la existencia,
en la plenitud de mis errores
...en mis sentimientos.
Pero encuentro al espíritu de un no sé qué
que son las migajas de mi reflejo
y mi necesidad.
Sin embargo, la eterna imagen
de la claridad, lo cálido,
el intacto recuerdo de lo etéreo
subyace insistente ante mis deseos.